En una intervención, la diferencia entre avanzar con seguridad o perder tiempo puede estar en algo tan simple como ver bien el entorno. Cuando el humo llena el espacio, la oscuridad reduce la referencia visual y la situación cambia segundo a segundo, disponer de información clara deja de ser un complemento y pasa a ser una necesidad operativa.
La nueva Dräger UCF FireCore nace precisamente para responder a ese reto. Es una cámara térmica manos libres diseñada para llevar la imagen térmica directamente al campo de visión del bombero, integrada de forma natural en el equipo y sin ocupar las manos. Su objetivo es claro: ayudar a orientarse mejor, reaccionar antes y mantener la conciencia situacional incluso en las condiciones más exigentes.
Ver mejor para actuar mejor
En un entorno tan cambiante como una intervención, ver no es solo una ventaja técnica. Es la base para actuar mejor. Cuando los equipos de protección ayudan a conocer mejor el entorno, también aportan algo igual de importante: tranquilidad. Y esa tranquilidad, en situaciones donde todo cambia muy rápido, permite responder con más criterio, decidir con más seguridad y concentrarse de verdad en la intervención.
La UCF FireCore combina la cámara con la pantalla integrada en máscara FPS IMD, incorporada en la máscara completa FPS 7000. De este modo, la imagen térmica y las alertas se muestran siempre delante de los ojos del usuario, sin necesidad de mirar una pantalla externa ni de apartar la vista de la intervención. La información acompaña al bombero en todo momento, y eso cambia por completo la forma de trabajar.
Uno de los mayores valores de este concepto es que la imagen permanece dentro del campo visual del usuario. Cuando la visibilidad exterior desaparece, la información no desaparece con ella. La imagen se mantiene dentro de la máscara, justo donde más falta hace. En un entorno con humo denso, donde la visión convencional deja de ser útil, seguir viendo la escena térmica supone una ayuda real para evaluar peligros, localizar referencias y tomar decisiones con más rapidez.
Más seguridad en el momento crítico
Durante un incendio no basta con observar. Hay que interpretar el entorno, anticiparse y decidir rápido. La UCF FireCore está pensada para facilitar esa lectura de la escena, aportando una visión térmica constante que ayuda a identificar riesgos y a responder antes ante cualquier cambio.
Su carácter manos libres es uno de sus puntos más relevantes. Al no tener que sostener la cámara en la mano, el bombero gana movilidad y puede concentrarse en lo verdaderamente importante: avanzar, rescatar, extinguir y coordinarse con el resto del equipo. La solución se integra en el EPI de forma ergonómica, reduciendo la carga física y evitando movimientos innecesarios.
Además, el ángulo de la cámara puede ajustarse según la postura y la situación. Eso permite adaptar la visión a cada momento de la intervención. En un escenario como un flashover, por ejemplo, el bombero puede agacharse y orientar la cámara hacia arriba para observar las distintas capas de calor sin forzar la posición del cuerpo ni perder información visual. Es una forma más inteligente y más cómoda de mirar lo que está pasando.
Diseñada para trabajar como trabaja el personal de intervención
La UCF FireCore está pensada como una herramienta de uso real. Por eso la facilidad de empleo ha sido una parte central del diseño. El sistema se empareja con la FPS IMD en cuestión de segundos mediantecontacto NFC, lo que simplifica la puesta en marcha y evita complicaciones en un momento en el que todo debe ser rápido y claro.
También puede desacoplarse con facilidad cuando hace falta usar la cámara fuera del casco o pasarla a otro compañero. Esa flexibilidad añade un valor importante en operativas donde los equipos se comparten, las tareas cambian y la rapidez importa.
En cuanto a resistencia, la FireCore está preparada para condiciones exigentes. Cuenta con protección IP67, resiste caídas de 2 metros sobre hormigón, funciona con batería de ion-litio y requiere un mantenimiento mínimo. La recarga puede hacerse tanto en el vehículo como en el parque de bomberos, algo que encaja bien con el día a día de los servicios de intervención.
Datos técnicos que marcan la diferencia
Más allá del concepto, la UCF FireCore ofrece especificaciones que la convierten en una solución muy sólida. La cámara tiene una resolución de 160 x 120 píxeles, una sensibilidad térmica de 50 mK y un campo de visión de 57° horizontal y 43° vertical. Son cifras que permiten obtener una imagen útil para la toma de decisiones en escena.
El peso también es un factor importante. La UCF FireCore pesa 290 g y la pantalla integrada en máscara FPS IMD pesa 135 g, lo que ayuda a mantener el conjunto ligero y cómodo. En un entorno donde cada gramo cuenta, esa ligereza se nota.
La pantalla integrada muestra en todo momento la imagen térmica y las alertas, sin interferir con la visión normal cuando no se está utilizando activamente. Cuando el usuario enfoca la pantalla, la imagen aparece de forma clara, ayudando a mantener una visión constante del entorno incluso cuando la visibilidad es nula. Y ahí está uno de los valores más relevantes del sistema: no obliga a elegir entre mirar y actuar. Hace posible ambas cosas a la vez.
Parte de un sistema más amplio
La UCF FireCore no llega sola. Forma parte de un ecosistema que incluye soluciones como el PSS AirBoss, la FPS 7000 y el HPS 7000, además de distintos adaptadores, bases de carga y accesorios. Eso permite adaptar la configuración a las necesidades de cada servicio, tanto desde el punto de vista operativo como presupuestario.
Esa modularidad da margen para construir una solución más ajustada al uso real de cada equipo. No todos los cuerpos de bomberos trabajan igual, no todas las intervenciones exigen lo mismo y no todos lospresupuestos permiten el mismo nivel de equipamiento. Tener una solución que se integre en distintos escenarios aporta una ventaja clara.
Una nueva forma de entender la visión térmica
Durante años, la cámara térmica ha sido una herramienta que ayuda a ver mejor. Con la UCF FireCore, la propuesta va un paso más allá: la visión térmica pasa a formar parte del equipo, de manera continua, integrada y manos libres. Ya no se trata de añadir una herramienta a la intervención, sino de incorporar la información visual directamente al modo de trabajar.
Eso cambia la experiencia del bombero en la intervención. Reduce distracciones, mejora la orientación, acelera la lectura del entorno y aporta una sensación de control mayor cuando todo alrededor se complica. En una situación donde cada segunda cuenta, disponer de una imagen térmica constante puede marcar la diferencia entre avanzar con duda o avanzar con criterio.
No ver en una intervención ya no debería ser un reto. Con Dräger UCF FireCore, la visión térmica va contigo.





















