"El sonido que hace el detector es lo suficientemente intenso como para despertar a las personas que estén durmiendo, que básicamente es el objetivo de este tipo de detectores que, cuando la familia o los ocupantes de la vivienda están dormidos y se está iniciando un incendio, los primeros gases que se generan en el incendio son suficientes para que el detector se active", ha detallado el oficial jefe del Servicio de Extinción de Incendios del Ayuntamiento de Badajoz, Basilio González, según informa el diario digital La Región digital.

De esta manera, ha continuado, el detector permite dar tiempo a los ocupantes de la vivienda para despertarse, levantarse y "o bien intentar contener el pequeño incendio que se está produciendo" o "lo más importante salir de la vivienda con todos los ocupantes al exterior, cerrando todas las puertas que se vayan encontrando a su paso".

Así lo ha señalado el oficial jefe de servicio en una rueda de prensa acompañado del suboficial de Operaciones, Juan Lorenzo López, y los concejales de Bomberos, Carlos Urueña, y de Protección Civil, Antonio Cavacasillas, al "hilo" de los últimos acontecimientos "trágicos" producidos en la ciudad tras la muerte este pasado fin de semana de dos jóvenes por inhalación de humo en una vivienda en la barriada de Llera.

A este respecto, González dió el pésame a la familia y a los amigos de estos dos jóvenes y señaló que el motivo de la comparecencia es incidir en un aspecto acerca del cual tratan de concienciar en los últimos años a la ciudadanía, como es la importancia de colocar en los domicilios detectores domésticos de humo.

Sobre estos últimos, lamentó que la normativa de protección contra incendios en España no contempla el interior de las viviendas a la hora de dotarlas de medios de protección contra incendios cuando el mayor número de víctimas por incendio se produce en las mismas, "es una especie de un contrasentido", valoró.

Ante ello, recalcó que, desde Bomberos, hacen "permanentemente" recomendaciones para que en las viviendas se coloquen estos detectores domésticos que, según ha explicado, es un electrodoméstico "muy sencillo", "muy barato" y "muy fácil de utilizar", que tiene un mantenimiento "muy simple", va colocado en el techo con un par de tornillos o con una cinta de doble cara y funciona con una batería de 9 voltios, que se cambia anualmente y que, cuando se está agotando, hace un sonido específico.

En relación a los detectores domésticos contra incendios, recordó además la campaña que se está llevando a cabo en colaboración con la Concejalía de Servicios Sociales y Protección Civil que ya han instalado 47, y pretenden seguir dotando de estos elementos de forma gratuita a los mayores de la ciudad que viven solos o que tienen pocos recursos económicos.

Otro elemento de protección contra incendios al que se ha referido González es uno específico para fuegos de sartén, dado que cuando una sartén arde en la cocina se puede poner una tapadera encima "con lo cual el fuego se va asfixiar y se apaga", o bien echarle por encima un trapo húmedo, aunque aportan "más seguridad" a la hora de intentar sofocar ese tipo de incendios las mantas apagafuegos.

Dichas mantas, ha agregado, sí están contempladas en el nuevo reglamento de instalaciones de protección contra incendios y, además, no ocupan "nada" de espacio en la cocina y no tienen un coste importante, a la vez que ha insistido en que en la cocina "jamás bajo ninguna circunstancia se deje comida o algún aparato de cocina puesto en el fuego" y que "nunca se pierda la atención a lo que se está haciendo".

DATOS SOBRE INCENDIOS

En su intervención, Basilio González ofreció una serie de datos sobre los incendios producidos en la ciudad, según los cuales en los últimos cuatro años se ha registrado un promedio de 65 incendios anuales en viviendas.

Según el origen determinado "con exactitud" de los 59 producidos en este 2019 hasta la fecha, dos de ellos han sido por sartenes, cuatro por comidas olvidadas, dos por braseros, cuatro por origen eléctrico "probado", tres por chimeneas, uno por una lavadora, uno en un dormitorio o dos provocados.

"Los incendios en cocina no es normal que tengan las consecuencias que registró este último incidente que hemos tenido en la ciudad. Los incendios de cocina suelen tener daños materiales pero la persona que está cocinando suele estar más o menos pendiente, no suele estar durmiendo", matizó, así como que "lo normal" es que haya víctimas en incendios cuando se trata de braseros, aparatos de calefacción o de origen eléctrico producidos por la noche.

Así y en lo que a víctimas se refiere, apuntó que en que los 59 incendios registrados en lo que va de año, se han acarreado seis heridos de diversa consideración por inhalación de humos y ataques de ansiedad, y en que la situación "más trágica" ha sido la de este pasado fin de semana, en cuya investigación no pudo aportar novedades al estar encargándose de la misma, la Policía Nacional.

 

Imagen: Ayto Badajoz

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