Nueva herramienta para identificar los territorios con mayor riesgo de incendio

En la relación del paisaje con el fuego están muchas de las claves para anticiparse a los efectos devastadores de los incendios. Convencidos de ello, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han caracterizado y cartografiado por primera vez con gran precisión las unidades territoriales de riesgo de incendios en una zona, el Sistema Central, y han desarrollado una herramienta para adaptar los mecanismos de prevención al peligro actual, según informa El Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Partiendo de la relación existente entre las dinámicas del paisaje y el régimen del fuego, una investigación liderada por la profesora Cristina Montiel Molina, catedrática de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha desarrollado una metodología que permite diferenciar los escenarios territoriales con distinto riesgo de incendio forestal utilizando sistemas de información geográfica y técnicas de análisis geográfico regional.

“Se trata de una metodología de carácter multiescalar que ha sido aplicada para definir los escenarios regionales del fuego en el ámbito montañoso del Sistema Central”, señala Montiel.

Es la primera vez que se caracteriza y se cartografía con precisión las unidades territoriales de riesgo de incendios 

La identificación de los territorios más propensos a un determinado tipo de incendio –los escenarios del fuego– permite planificar tanto las medidas preventivas a corto, medio y largo plazo como las de pre-extinción en situaciones de máxima alerta por alto riesgo meteorológico.

Este trabajo, desarrollado por el grupo de investigación en Geografía, Política y Socioeconomia Forestal de la UCM y publicado en Journal of Environmental Management, explica y demuestra las causas estructurales de los incendios actuales y porqué se manifiestan de forma más o menos virulenta en unos lugares y otros.

“Estas causas son territoriales, tienen que ver con la forma en que se ha venido ocupando y gestionando el territorio desde mediados del siglo pasado. En el diálogo que siempre han mantenido el fuego y el paisaje se encuentran muchas claves del tipo de incendios al que nos enfrentamos”, explica la profesora Montiel.

Es la primera vez que se caracteriza y se cartografía con precisión las unidades territoriales de riesgo de incendios para adaptar los mecanismos de gestión del riesgo (en particular los de prevención y pre-extinción) al peligro actual.

 Al servicio de las comunidades autónomas

El trabajo publicado identifica 91 unidades territoriales en la región natural del Sistema Central, clasificadas en 18 clases de escenarios de fuego, que están relacionados con el comportamiento del fuego en relación con el uso del suelo y los sistemas de gestión del territorio.

Esta herramienta es útil para orientar la planificación y la gestión del territorio dirigida a la mitigación del riesgo de incendios, y para apoyar la toma de decisiones de los sistemas operativos de defensa en las fases de pre-extinción, a partir de una información territorial precisa. Son aplicaciones enmarcadas, por tanto, en el ámbito de la gestión de la incertidumbre ante el inevitable riesgo de incendios.

Tanto el método como los resultados ya publicados para la región del Sistema Central son directamente aplicables a cualquier otro ámbito del territorio español. “La decisión de extenderlo a otros espacios está sujeta a la voluntad política de las administraciones competentes en la materia en cada Comunidad Autónoma”, señala Montiel.

La experta concluye que su grupo de investigación ha manifestado su “disponibilidad e interés” de colaboración institucional por los cauces oficiales existentes para poner esta herramienta al servicio de la sociedad.

 

Referencia bibliográfica: 

Montiel, C., Karlsson, O., Galiana, L., 2019. “Regional fire scenarios in Spain: linking landscape dynamics and fire regime for wildfire risk management”. Journal of Environmental Management, 233: 427-439. https://doi.org/10.1016/j.jenvman.2018.12.066

APTB estrena cuenta oficial en Instagram

 

 

La Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) acaba de estrenar su cuenta oficial en la red social Instagram. Su perfil para todos aquellos socios que quieran seguirla es: @aptb_bomberos

Desde esta cuenta se difundirán consejos, información y eventos que acontezcan dentro de la geografía española y que sean de interés para el sector de las Emergencias.

Si celebráis algún evento destacable, o queréis que difundamos alguna información de interés para el colectivo, podéis enviar vuestro material gráfico acompañado de un pequeño texto orientativo, al mail Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. .

Esperamos vuestros likes y que esta iniciativa resulte eficaz con el propósito de interactuar, aún más, con la ciudadanía.

2018 se consolida como el año con menor superficie arrasada por el fuego del último decenio

Madrid .- El año pasado se ha convertido en el ejercicio con menor superficie arrasada por el fuego en toda la serie histórica, que comenzó hace medio siglo, en 1968, según el avance informativo de 2018 de la Estadística General de Incendios Forestales, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación al que ha tenido acceso la agencia de noticias Europa Press. En el mismo se concluye que 2018 fue el ejercicio con menos incendios forestales del último decenio, con 7.143 siniestros frente a la media de 12.573.

La cifra de siniestros cayó casi a la mitad, un 43,19 % entre 2008 y 2018, en el decenio, y además, se contabilizó un descenso del 37,75 % en el número de conatos y del 53,67 % respecto a incendios, en los que arde más de una hectárea.

El histórico resultado de 2018 arroja también una disminución respecto a la media de la superficie quemada. En concreto, cayó un 66,16 % la superficie arbolada afectada por las llamas y un 75,19 % la superficie forestal.

 De hecho, los datos confirman que el pasado año resultó también ser el año con menor superficie afectada del decenio y de toda la serie histórica disponible, desde 1968, con un total de 25.162 hectáreas.

Región noroeste, la más afectada

   Por zonas, el mayor número de siniestros se concentró durante 2018 en la región noroeste, que es la que comprende Galicia, Asturias, Cantabria y las provincias de León y Zamora, donde se produjo el 43,27 % del total. A ésta le siguen las comunidades interiores, que son las no costeras menos León, Zamora y el País Vasco, donde se registró un 34,45 % del total de los fuegos, seguidas por la región Mediterránea y por Canarias.

Por otro lado, el balance anual del Ministerio refleja también que la región noroeste supone el 42,61 % del total de la superficie forestal total afectada, seguida por el Mediterráneo, las comunidades interiores y con valores "muy inferiores", Canarias.

Respecto a la superficie forestal arbolada, las más afectadas fueron las regiones del noroeste y del Mediterráneo, que se acercaron al 35 %, seguidos por las cifras de las comunidades interiores y de Canarias.

Incendios virulentos

Los datos reflejan la importancia de los grandes incendios forestales, los que superan las 500 hectáreas de superficie quemada, ya que durante 2018 se produjeron tres fuegos de esa categoría, es decir, el 0,4 % del total, pero en ellos ardió el 20,97 % de toda la superficie, con 5.276,43 hectáreas.

Estos tres fuegos tuvieron lugar el 12 de mayo en Santa Columba de Curueño (León), donde ardieron 645 hectáreas y los dos siguientes, durante la campaña de verano en Huelva y Valencia.

El de Huelva, en la localidad de Nerva comenzó el 2 de agosto y terminó tras arrasar 1.484,94 hectáreas y pocos días después, el 6 de agosto se inició el fuego de Llutxtent, en Valencia, que se extinguió después de afectar a 3.146,69 hectáreas.

Los dos GIF del verano supusieron el 87,78 % de la superficie total que se quemó en la región del Mediterránea, que acogió a dos de los tres grandes fuegos del año.

Para colaborar con las comunidades autónomas en sus dispositivos de extinción del fuego, las Brigadas de Incendios Forestales (BRIF) del Ministerio trabajaron durante 2018 un total de 774 horas en incendios durante las 149 intervenciones que realizaron. Combatieron una línea total de 101.958 metros de longitud.

 Por BRIFs, la que más actuaciones realizó durante esta campaña fue la de Pinofranqueado, en Cáceres, con 35 intervenciones durante las campañas de verano e invierno. En invierno, fue la BRIF de Ruente, en Cantabria, que, en este caso, fue la que más destacó por su cifra de intervenciones con18. El Ministerio destaca que esta BRIF solo está operativa entre invierno y primavera.

 Finalmente, los medios aéreos del Ministerio realizaron 715 intervenciones en vuelo, en apoyo de los dispositivos autonómicos y de otros países en los que en total volaron 1.842 horas en incendio y realizaron 8.786 descargas sobre las llamas.

 De estas descargas, 2.725 se realizaron en Galicia, 1.609 en Extremadura, 1.236 en Andalucía, 871 en Castilla y León, y 755 en la Comunidad Valenciana, frente a las 11 descargas en La Rioja o las 21 sobre Murcia.

Propuestas de Ingenieros Industriales de Cataluña sobre la propagación de incendios por fachada

Torre Windsor (Madrid)

 

Barcelona.- En los últimos años, desde las principales asociaciones de Europa se viene trasladando la inquietud sobre la propagación del fuego por fachadas. Recientemente, el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña emitió un comunicado con las conclusiones de un estudio en el que han participado expertos de distintas áreas de la construcción e ingeniería, entre los que se encontraba un representante de TECNIFUEGO del área de protección pasiva.

Por su interés, trasladamos un resumen de conclusiones y propuestas del Estudio, coordinado desde la Comisión de Seguridad de Enginyers Industrials de Catalunya.

“La normativa española sobre propagación de incendios por fachada es deficiente y necesita una revisión ya que no distingue los medios de protección, según las tipologías de fachada; y la clasificación de reacción al fuego de productos y materiales es de las más permisivas”.

Propagación de incendios por fachadas

“Numerosos incendios en los últimos años evidencian que la propagación del fuego por fachada ha cobrado im­portancia y que el riesgo de incendio se ha incrementado a raíz de la evolu­ción de los sistemas, materiales y pro­ductos de fachada.

El incendio en la Torre Grenfell y sus consecuencias, ha llevado a países como Reino Unido —tradicionalmente rigurosos en materia de seguridad— a plantearse una revisión de varios as­pectos de su marco regulador.

El marco regulador en España

El marco regulador en España necesita revisión porque presenta deficiencias que deben ser corregidas actuando del lado de la seguridad de los usuarios, ya que, aunque en caso de incendio, siem­pre hay riesgo para la vida, este riesgo aumenta en determinadas circunstanci­as como son la altura y el uso de deter­minados sistemas, materiales y produc­tos de fachada.

Actualmente, existe un amplio consen­so de la necesidad de definir un escena­rio único de ensayo a gran escala para todos los países de la UE que permita evaluar los productos y sistemas, que así lo requieran, bajo condiciones de uso final equivalentes a una situación típica de propagación por fachada. En otros casos, se pueden establecer limitacio­nes de diseño, requisitos de protección contra incendio (principalmente pasiva), sin perder de vista la propagación como criterio de evaluación complementario a la resistencia y la reacción al fuego.

A pesar de la dificultad que entraña ha­cer una comparativa de las normativas de edificación en materia de seguridad contra incendios de los países europeos, en términos relativos se puede afirmar que la normativa de España está bas­tante lejos de alcanzar el mismo nivel de detalle y especificaciones en materia de seguridad contra incendios en la edifica­ción que la de otros países.

Propuestas

Se considera importante actuar en dos frentes diferentes:

  1. Fortalecimiento de la cultura de la seguridad. Entendiendo este concepto como la percepción colectiva del riesgo y la pre­vención. En algunos países como EE. UU. y Reino Unido, forma parte de sus prioridades a nivel educativo y cultural. En España, sigue siendo un tema poco relevante.
  2. Propuesta de modificaciones del marco normativo

Los requisitos para fachadas en el CTE deberían adaptarse a las diferentes ti­pologías de edificios, atendiendo espe­cialmente a su altura y la dificultad que presente tanto su evacuación como el acceso de los equipos de bomberos.

Para edificios de gran altura (EGA) o de difícil acceso para bomberos, donde puede quedar comprometida su inter­vención y poner en peligro la evacuación de los ocupantes, se debería garantizar una propagación lenta y limitada del fue­go y los humos tóxicos que genera. Para este fin se propone:

  1. Limitar la utilización de materiales y productos a aquellos no combusti­bles, como máximo, A2-s1, d0, con el objetivo de reducir al mínimo la emi­sión de humos y la propagación por caída de gotas.
  2. Equipar las cavidades de aire de las fachadas ventiladas con barreras cor­tafuegos verticales y horizontales, con el objetivo de limitar la propagación por efecto chimenea que se produce en su interior. Para edificios no considerados EGA y de fácil acceso para bomberos, los re­querimientos pueden ser menos estric­tos. Se propone lo siguiente:
  3. Limitar la utilización de materiales y productos a aquellos con una com­bustibilidad baja y contribución al fuego limitada, como máximo, B-s2, d0, con el objetivo de reducir la emi­sión de humos y evitar la caída de gotas.
  4. En aquellas fachadas que soportan vías de evacuación, limitar la utili­zación de materiales y productos a aquellos no combustibles, como máximo, A2-s1, d0.
  5. Equipar las cavidades de aire de las fachadas ventiladas con barreras cortafuegos verticales y horizonta­les, con el objetivo de limitar la pro­pagación por efecto chimenea que se produce en su interior.

Incluir en la regulación, casos espe­ciales especialmente destacados en la propagación de incendios por el exterior, como es el caso de los patios de luces y patios interiores de manzana. Tratar es­tos como fachada y dada la dificultad de acceso a estos espacios de los equipos de bomberos, limitar la utilización de ma­teriales y productos a aquellos no com­bustibles, como máximo, A2-s1, d0.

En cuanto a los ensayos de certifica­ción, es evidente que existe preocupa­ción a nivel europeo por definir el ensayo a gran escala armonizado. A nivel naci­onal, será muy importante trabajar en el ajuste de estas pruebas en los reglamen­tos locales vigentes. Estos ensayos a gran escala permitirán clasificar de forma correcta los materia­les en cuanto su contribución al fuego: reacción, resistencia y propagación. Se hace necesario en algunos casos los en­sayos a escala real porque

En relación con la toxicidad, teniendo en cuenta su relevancia en el elevado porcentaje de víctimas de incendios, la normativa debería aplicar diferentes cri­terios según los usos y características del edificio. Este aspecto es especialmente crítico en los edificios con ocupantes más vul­nerables (escuelas, hospitales, residen­cias, etc.) y en edificios de gran altura o en edificios antiguos rehabilitados, don­de la evacuación puede presentar mayo­res dificultades”.

Acceso al documento completo:

https://www.eic.cat/gfe/docs/21124.PDF

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